Colón y su Llegado
Por
Thomas C. Tirado, Ph.D.
Profesor Emérito de Historia
Universidad de Millersville, Pennsylvaniasilvania
OctuSeptiembre
de 2002
Para poderintentar
comprender lo que
motivó la mot a ivación de Cristóbal
Colón, es preciso entender primero el mundo en el que vivió. El siglo XV fue un siglo dinámico y lleno de
cambios radicales.
Por toda Europa Occidental entraron en juego nuevas fuerzas de dinastía, políticas,
económicas, y religiosas y
dinásticas que retaroncuestionaron a la sociedad
feudal y sellaron el destino de la aristocracia terrateniente y, y,
en cierta medida, definieron también el destino de
la Iglesia Romana. Los cambios tuvieron
repercusión en todas las clases sociales, pero ninguna se vióo
tan profundamente afectada como la burguesía.
Fue en este siglo que la clase emergente de comerciantes, constructores de buques, artesanos y otras
personas que vivían en los antiguos pueblos
medievales,
y
en su periferia, estableció
alianzas con los monarcas de Europa. No hay mayor ejemplo de la
alianza pactada entre comerciantes y monarcas que la carrera de Cristóbal Colón.
Nacido en Génova, y parte
de esta nueva y ambiciosa clase, suel máximo
logro de Colón
fue el resultado de haber forjado una
alianza sin precedentes con Isabel y Fernando, los Reyes Católicos de España.
Tres sucesos de gran
capital importancia ocurridos en el Mediterráneo
y las zonas
próximas afectaron directamente al futuro conquistadordescubridor:
1) la conquista de Ceuta en el Norte de África por ella
país Portugal
cristiano de Portugala en
1415, 2) la caída de Constantinopla
bajo el poder de los turcos musulmanes mahometanos en 1en 1453, y 3)
la toma del reino musulmán de Granada por el país cristianocristiano de de la España
cristiana en 1492.
Estos tres acontecimientos se
vieron impulsados por el conflicto entre cristianos y musulmanes, que duró
varios siglos; pero tan poderoso como las motivaciones rreligiosas
fue el eenorme incentivo económico.
A tal grado llegóUna
medida
el del éxito de Colón que aúnes
el hecho de que nos
seguimos ocupando de sus logros, hoy que han trascurrido más de quinientos años
del descubrimiento. La expresión y
cumplimiento máximos del legado de Colón bien podría ser la Red Mundial (World
Wide Web).
Nada ha conectado los rincones más lejanosdistantes
de la tierra como la Internet.
Nótese, sin embargo, que la discusión casi siempre
se plantea en términos del Occidente queriendo unirse con el Oriente, oo del Occidente que
dirige su mirada hhacia el Oriente, y no a la inversa. Aunque en los años previos ena
la Era del Descubrimiento hubo algunos intentos de parte de China de extender
su influencia hacia la zona occidental por la India, casi ttodos los
intentos posteriores de descubrimiento estuvieron en manos del Ooccidente. Esto explica porque los
europeos se hayan sentido tan marcadamente inclinados a la conmemoración tradicional de
la Era del Descubrimiento. Las exploraciones condujeron a
una expansión mundial de Europa, y el poder de este continente se extendió de
forma sorprendente en muchos ámbitos: la política, diplomacia, religión y el
comercio. Como siempre, fue el vencedor
quien escribió la historia de la época. La gente y los países que
realizaron los descubrimientos fueron los principales beneficiarios de la
nueva riqueza y gloria.
Posteriormente, fueron ellos
quienes estuvieron en condiciones de celebrar sus hazañas.
ClarObiamenteObviamenteamente,
los europeos no fueron los únicos que hicieron descubrimientos. Los pueblos del Norte de África y Asia,
mucho antes que los portugueses, habían navegado por mares ignotosdesconocidos y tierrasexplorado
islas
lejanas distantes. EEstos descubrimientos, en su mayoría, fueron
mantenidos en secreto, bien
para proteger las lucrativas rutas comerciales, o porque
significaron muy poco frente al panorama mayor. Sin la imprenta y los conocimientos adquiridos durante el
Renacimiento, sólo tuvieron alcance regional o nacional,
como por ejemplo, el conocimiento geográfico de los musulmanes. Sólo cuando los grandes avances
tecnológicos o los cambios en el poder político permitieron dar un gran salto en
materia de viajes, se producen los descubrimientos en gran escala. A todas luces, las travesías
emprendidas por los europeos en los siglos XV y XVI fueron en “gran” escala.
Se recuerda con más facilidad a
quienes atravesaron continentes y océanos; aquellos que extendieron las
fronteras en una o dos millas en cada una de sus empresas son mayormentegeneralmente
olvidados por la historia.
Con excepción de
los descubrimientos de los vikingos a fines a los principios del del
segundo milenio, muy escasas expediciones se originaron
desde Europa continental hasta el siglo XV. Los europeos estaban muy absortosocupados en sus
luchas contra los bárbaros, los infielepaganos y entre
sí mismos,
de modo que no hicieron nada por detener el amenazador crecimiento de la cultura
islámica hhacia el Ooriente. Los musulmanes ya habían
atravesado el Norte de África y habían penetrado la Península Ibérica.
Aunque cuando productos
exóticos productos y especias continuaban
introduciéndose poco a poco en Europa Occidental
procedentes de varios mercados del Medio Oriente, discutir la posibilidad de
explorar estas tierras remotas erase veía
superfluo en una época en que había asuntos más urgentes en casa. Se ha afirmado que lo que
hacían los vikingos no era tanto explorar sino escapar de la situación de
Europa. Evidentemente, los vikingos no
estaban en buscapos
d dee
mercados o riquezas orientales. Mientras tanto, el resto de
Europa, carente de sólidas técnicas marítimas, tenía pocos lugares hacia donde correr
y refugiarse. En su propia defensTratando de defendersea,
se arrimaron a sus enemigos nómadas. Sin embargo, aúun
en esas circunstancias tuvieron tiempo para combatir entre ellos mismos.
Durante la Edad
Media, la curiosidad intelectual fue forjada y contenida por la Iglesia Católica. Sólo unos cuantos exploradores investigaron
las lejanas tierras y, por lo general, bajo los auspicios de la
Iglesia, como el caso del viaje de Prester John a Oriente. Pero, por lo general, la
información no era compartida con la población laica por temor a que la gente empezara a
percibir contradicciones en los sacramentos. Con el tiempo, sin embargo, la gente
recuperó su propio interés en el misterioso Oriente. Aventureros, visitantes
extranjeros, pero sobre todo comerciantes, comenzaron a reavivar el viejo folklore y los
antiguos rumores.
Cuando Europa dirigió su Mirada
a Oriente, lo que vióvioo
fue un nuevo gran imperio nuevo,
un imperio con el cualque
la Iglesia esperaba unirse y del que los arriesgados
comerciantes esperaban beneficiarse. Hasta el surgimiento de los
mongoles, el viajar al orientee era era tan
peligroso que la mayoría de los exploradores o
bien se regresaban o nunca retornaban.
En el siglo XIII, los mongoles, bajo el mando de sus poderosos khan, o
soberanos, unificaron Asia y dieron al continente una paz que nunca antes había
tenido.
No es un hecho
fortuito que el siglo de la supremacía de los mongoles coincida con la primera
gran era de la exploración europea moderna. Por el año 1260, dos
comerciantes venecianos, los hermanos Niccolo y Maffeo Polo, emprendieron una
travesía hacia el
Ooriente que finalmente los llevó a teneromar
contacto con el legendario imperio del mongol Khan. Este primer contacto los llevó a una
de las más grandes aventuras de todos los tiempos, la que emprendió el hijo de
Niccolo, Marco Polo, y que fue su gran aventura en China.
El hecho de que Cristóbal Colón
llevara consigo una copia de sus “Viajes” en su primera travesía demuestraa fe
de la importancia de la influencia de Marco Polo en el pensamiento
medieval.
Con la persona
de Colón, Aquí
se inicia el período de granmayor
actividad en la historia de la exploración,
y de mayor conocimientociencia
sobre el planeta Tierra. En la historia de la humanidad,
el año 1500 tiene un profundo significado, ya que entonces se producees el fin de una
era y el inicio de una nueva época, que es el mundo moderno. La Era del Descubrimiento, que cubre el
siglo XV y parte del siglo XVI (1415‑1522), contempló inimaginables
hazañas imposibles de imaginar. Se descubrieron dos continentes nuevos, continentes, se rodecircundó un
tercero, se halló un océano y se descubrieron nuevas civilizaciones. De hecho, el flujo de
información que ingresó al Viejo Mundo fue tan grande que la mente europea a
veces parecía incapaz de asimilarlo todo.
Mientras
Europa emergía de un milenio de letargo para reivindicar el control de sí
misma, también emergió una nueva clase social. S; separada
de la aristocracia terrateniente tradicional, la burguesía ostentaba nuevos valores. Instruidos, eruditos,
adinerados, urbanos, sofisticados, progresistas, indulgentes, enérgicos,
individualistas, materialistas, libres del estorbo de las normas y regulaciones
anteriores, a los
miembros de estela
clase de los comerciantes les gustaban de
lo que habían escuchado de Marco Polo. SusLas
palabras (de
Marco Polo)
pueden haber sonado bien para la burguesía por razones económicas, por supuesto. Ppero
fue el surgimiento de las monarquías nacionales lo que tuvo una profunda influencia política y
dinástica.
Para un explorador del siglo
XV, el patrocinio real era una necesidad, no un lujo. ¿Quién
más sino un monarca podría conceder soberanía, legitimar el descubrimiento, conducir
relaciones diplomáticas, colonizar la tierra, proteger y defender la nueva
colonia, promulgar leyes, supervisar la explotación de las riquezas y crear un
gobierno en ultramar? Eso no le
correspondía a un individuo particular, a un comerciante y ni siquiera a un
banquero. Fue más que una coincidencia
que la Era del Descubrimiento se produjera en la misma época en que aparecieron
los primeros gobiernos verdaderamente nacionales en Europa Occidental.
Claramente, lo que los
portugueses aprendieron durante las exploraciones del príncipe Enrique el Navegante fue
que se necesitaba una sólida base política y militar para emprender y continuar
con las nuevas exploraciones y descubrimientos. Además, el apoyo de la
burguesía resultaba indispensable para el éxito de cualquier empresa comercial. De hecho, los descubridores y
exploradores a menudo cumplían la función de agentes de la burguesía, pero sin
escapar de las sanciones reales.
La decisión de
Colón de buscar el patrocinio real en Portugal fue brillante. Con escasas interrupciones, la
Corona Portuguesa había alentado y apoyado las exploraciones durante un siglo o
más, y casi todos los nuevos descubrimientos en el Atlántico eran portugueses.
Además, era bien conocido que el monarca
reinante, el rey Juan II, quien subió al trono en 1481, estuvo ppersonalmente
comprometido en el descubrimiento de una ruta marítima directa hacia el Océano
Índico y el Lejano Oriente. El frustrado sueño del príncipe
Enrique de circunnavegar África se convirtió en una de las pasiones del rey
Juan. Además, el rey había decidido
firmemente apoyar el comercio africano y la evangelización cristiana de los indígenas.
Los
portugueses fueron una nación unida durante todo el siglo XV, mientras España
todavía luchaba contra los musulmanes. En otras palabras, Portugal
estaba en condiciones de mirar más allá de sus propias fronteras todo un siglo
antes –o antesmás–
que España. Los remotos portugueses,
obligados a enfrentar aguas atlánticas difíciles, estaban más acostumbrados a
los rigores de la exploración transoceánica que la mayoría de las naciones
mediterráneas. Este pequeño reino costero del
Atlántico empezó con gran ventaja en la competencia y pronto descubrió que el
comercio marítimo era más fructíferorentable
de lo que nadie había imaginado. Al final, los españoles,
británicos y holandeses superaron a los pioneros portugueses; pero ninguno pudo
nunca reivindicar su previsión.
Otroa
víinculoación
importante entre Colón y los portugueses y Colón fue su
matrimonio con la hija de un navegante cuya posición como gobernador de una de
las islas lejanas
islas del Atlántico había sido otorgadaotorgado nada
menos que por el príncipe Enrique el Navegante. Todos los estudiantes conocen
bien la historia de que el rey portugués rechazó la “Empresa de las Indias” de
Colón, y que el futuro descubridor habría de hallar fortuna en España. Lo que muchos no saben, sin
embargo, es que Colón fue producto de las tradiciones marítimas portuguesas,
que trabajó para los comerciantes apostados en Lisboa y que navegó en aguas
portuguesas por más de siete años.
Mientras los
portugueses avanzaban rápidamente hacia la costa de África, en 1488,
cuando Bartolomeué
Díasz
retornó triunfalmente de su viaje por el extremo meridional de África, CColón
comprendió que hallaría su fortuna en España.
Aunque poco convencida con las
excéntricas afirmaciones del genovés, tal como ocurrió con los portugueses, la reina Isabel, no obstante,
quedó intrigada con las ideas de Colón. Pero el momento no era
oportuno. España estaba a punto de poner
fin a una lucha de ochoocho
siglos contra los musulmanes. La reconquista de Granada era
el centro de su atención, no el Lejano Oriente. Antes de alcanzar una completa
victoria, las teorías de Colón parecían frívolas.
Pero una vez que cayó Granada y
la Península Ibérica quedó cómodamente bajo el control católico, la misión que
deseaba emprender Colón pareciíaó una
buena idea.
Poco después de
la toma de Granada en enero de 1492, los monarcas españoles le dieron a
Colón el encargo por el que había luchado la mitad de su
vidapor años. . El 3 de agosto de 1492, a la edad de 41 años, Colón zarpó del puerto de Palos
hacia las Islas Canarias con una tripulación de 96 hombres. Treinta y cinco días después de
haber partido de las Canarias, en la nochetarde
del 11 de octubre, se distinguió una luz, y y aa la
mañana siguiente, el día 12doce,
empezóse
inauguró una nueva era para la humanidad cuando el almirante y
un puñado de los emocionados pero cansados navegantes pisaron la isla
Guanahaní, así llamada por los nativosindígenas.
El
almirante Colón hizo otros tres viajes a las Indias durante los doce años
siguientes, hasta que retornó a su casa finalmente en 1504. En medio de las crecientes
pruebas que demostraban lo contrario, hasta su muerte ocurrida en
1506, Colón afirmó que había descubierto tierras que formaban parte del Viejo
Mundo; y nunca abandonó la convicción de que había conectado Europa y Asia. Estaba tan convencido de esto
que llamó a las recién descubiertas tierras “las “Indias”,
y a los nativosindígenas,
“indios”. Aunque
en aquella época no había un país llamado India, todas las tierras al este del
río Indo eran mencionadas como las “Indias”.
Mientras otros sugerían que los descubrimientos de Colón
representaban un Nuevo Mundo, desconocido hasta entoncespara los antiguos, Colón sólo reconocía que las
islas asiáticas eran más numerosas de lo que había imaginado. Intelectualmente, Colón estaba
comprometido con un mundo mucho más pequeño que el real. Habiendo sobreestimado el
tamaño del continente eurasiático, habiendo aceptado la idea de Marco Polo de
que Japón estaba a 1500 millas 2,400 Km. alal este de
China, y habiendo subestimado seriamente la circunferencia de la Tierra, el
gran descubridor estaba precisamente en el lugar en el
que suponía debía estar cuando pisóvio
tierra.
En su mente, él estaba en las
Indias. Por cuanto en
realidad,C celebrado
más que cualquier otro explorador en la historia, en realidad Colón se fue a la tumba sin la más vaga
idea de en qué lugar del mundo había estado realmente.
Pero hay muchas
cosas por las que Colón merece un gran reconocimiento. Su perseverancia es una
cualidad digna de admiración, su valentía debe ser elogiada y sus hazañas
emuladas.
Su vida en el mar le inculcó un
sexto sentido de marinero; sus instintos de navegación, basados profundamente
en la intuición, se volvieron legendarios; las rutas que tomó hacia y desde las
tierras recién descubiertas son las que todavía se usan en nuestros días; su
elección de la Corriente de Canarias en el Atlántico fue pura genialidad; era
un excelente capitán de barco, y su uso del de la navegación
a rumbo
cálculo la
estima f fue tan precisoa
que podía retornar a puertos descubiertos en sus primeros viajes. Además, el diario de navegación
de su primera travesía es un trabajo descriptivo que alcanza el nivel del
elaborado por Marco Polo. A pesar de las tragedias
resultantes y no deliberadas,
incluso la casi completa destrucción de los nativosindígenas
y su entorno, Colón apreció la belleza de las tierras recién descubiertas aúun
cuando no pudo describirlas con precisión en sus propias palabras. "Nunca he visto algo tan
hermoso... " "Ante mí está la dmaádivagnificencia
de la obra de Dios."
Pero
por encima de todo, Colón merece reconocimiento por haber abierto una nueva parte
del mundo a Europa. Escribió el
padre Bartolomé de las Casas medio siglo más tarde en un relato completo de los
viajes: "El Almirante fue el
primero en abrir las puertas que hasta entonces habían estado cerradas durante
tantos miles de años.,"
escribió el padre Bartolomé de las Casas medio siglo más tarde en un exhaustivo
relato
completo de los viajes.
Las Casas, quien hasta el día
de hoy sigue siendo una importante fuente de conocimiento sobre Colón –sus
notas son la única copia que existe del diario de Colón–, escribió: "Fue
Colón quien proporcionó la luz que permitió que los demás pudieran ver cómo
descubrir."
No obstante lo cual, el padre
Las Casas puede ser igualmente crítico.
Cuando describe la destrucción que sufrieron los nativosindígenas
a causa de Colón y su grupo de hombres, afirma que el
Almirante debió haber procedido mejor.
En conclusión, es casi imposible exagerar la
importancia histórica de Cristóbal Colón.
La expresión última del Legado de Colón ha tenido
nada menos que un impacto global.
Aunque mucho se ha escrito acerca del posterior
Intercambio Colombino, es decir, el intercambio de plantas y animales, de
enfermedades, de migración humana y de intercambio cultural, los estudiantes
de historia no deben olvidar que el descubrimiento de un Nuevo Mundo tuvo
también un impacto intelectual. Durante la Era
del Descubrimiento los europeos occidentales adquirieron la capacidad de
intercambiar información con prácticamente todos los rincones del mundo. Como uno de los grandes pensadores de la época y un
hombre que llevó la delantera, Colón merece el reconocimiento de la
transformación intelectual que se produjo. Todo ello marcó el inicio de una nueva era, la Era
Moderna, y después de 1500, el mundo nunca sería el mismo, como tampoco lo sería la raza humana
En conclusión,
es casi imposible exagerar la importancia histórica de Cristóbal Colón. La expresión
última del Legado de Colón ha tenido nada menos que un impacto global. Aunque mucho se
ha escrito acerca del posterior Intercambio Colombino, es decir, el intercambio
de plantas y animales, de enfermedades, de migración humana y de intercambio
cultural, los estudiantes de historia no deben olvidar que el descubrimiento de
un Nuevo Mundo tuvo también un impacto intelectual. Durante la Era
del Descubrimiento (siglos XV y XVI), los europeos occidentales adquirieron la
capacidad de intercambiar información con prácticamente todos los rincones del
mundo. Como
uno de los grandes pensadores de la época y un hombre que llevó la delantera,
Colón merece el reconocimiento de la transformación
intelectual que se produjo. Todo ello marcó
el inicio de una nueva era, la Era Moderna, y después de 1500, el mundo nunca
sería el mismo, como tampoco lo sería la raza humana.